Aquí está mi vídeo, espero que les guste:
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domingo, 10 de junio de 2018
viernes, 8 de junio de 2018
S8 Actividad 1
Informe final
Nutrición en la menopausia para prevención de
factores de riesgo cardiovasculares y de osteoporosis
Angie Carreño Ramírez
Fecha: Junio 2018
Índice
Contenido
Introducción
La
vejez no es una enfermedad, los problemas asociados con el envejecimiento y la
menopausia no son inevitables, sin
embargo, es vital que todos entiendan el papel importante que cumple la
nutrición en este proceso. Considero un problema el hecho de que muchos no
estén informados en las posibles
consecuencias en su salud a futuro de llevar una mala alimentación. Por
ejemplo, las mujeres necesitan ser conscientes de los beneficios de la
prevención nutricional antes de llegar a la menopausia.
La
menopausia es una etapa de la vida que acarrea una serie de problemas, entre
estos, factores de riesgo cardiovasculares y de osteoporosis. Estos dos
problemas fueron los principales en llamar mi atención, ya que ambos son los más
peligrosos para nuestra salud. Es por eso quiero dar el énfasis apropiado sobre
la necesidad de preparar al cuerpo durante la juventud, para evitar o reducir
factores de riesgo de la menopausia. Sin importar la edad, aún estamos a tiempo
de mejorar la calidad de vida en la menopausia. Aunque el enfoque es esta etapa
de las mujeres, como parte de mis objetivos es motivar a mejorar los hábitos
alimenticios pues es un beneficio para todos.
Mi
propósito es dar a conocer la forma de prevenir factores de riesgo
anteriormente mencionados, mediante la nutrición. Puesto que abarcaremos el
porqué se presentan problemas cardiovasculares y de osteoporosis durante la
menopausia, y consejos nutricionales para reducirlos o evitarlos por completo.
Tenemos respaldo de profesionales e información confiable, además de una
encuesta que nos brinda datos muy interesantes sobre la investigación.
Aunque
la nutrición se considera fundamental en la salud, es cierto que aún
quedan dudas sobre la efectividad en la
menopausia, a pesar de esto, podemos asegurar que influye nuestra alimentación
en la salud. Aún queda mucho por investigar y comprobar pero la información
recabada nos da el conocimiento generalizado de los avances nutriológicos con
los que contamos hasta el momento. La información contenida puede ser valiosa
para todas las mujeres y los interesados en el tema.
Metodología
Para
la realización de esta investigación seguí la guía y asesoría brindada por la
UnADM y la monitora a cargo. Fui paso por paso para llegar a los resultados
requeridos. Primero elegí un tema de mi interés relacionado con la carrera de
Nutrición Aplicada, para esto me basé en algunos conocimientos previos propios
y en un problema de la actual sociedad.
Una
vez seleccionado el tema, lo delimité y fije mis objetivos generales y
específicos. Posteriormente elaboré un plan de trabajo considerado tiempo y
recursos.
Para
comenzar a investigar localice fuentes primarias y secundarias. Revise buscadores
confiables en los que recopile la información. Organice las fuentes consultadas
por tema, ideas principales y el registro bibliográfico. Con toda la
información recabada procedí a formar el marco teórico en conjunto con los
antecedentes del tema y las bases teóricas
Con
el fin de comprender y resolver una situación respecto a mi investigación
realice un diario de campo, para esto visite una escuela, tome notas e hice una
cita para entrevistar a un miembro del personal. Completé mi bitácora de
investigación y continúe con la planeación de la entrevista. Cuando llego el
día de la entrevista, recibí las respuestas a todas mis preguntas, lo cual me
ayudo a complementar mi información y reafirmar ciertos conocimientos.
Para
finalizar con el procedimiento de mi investigación, aplique una encuesta a una
población de 10 mujeres para obtener datos y recabar información
complementaria. Relacione los datos obtenidos con mi investigación.
Finalmente,
hice la integración y redacción del informe final de la investigación, el cual se los mostraré a continuación, en
dónde expondré los resultados obtenidos y las conclusiones.
Resultados
Menopausia
Antes
de entrar de lleno con el tema, necesitamos saber qué es la menopausia. Esta se
refiere a la terminación de la menstruación y
de la fertilidad, sucesos que no necesariamente pasan a la vez. Puede
iniciar a partir de los 40 años en adelante, pero cada mujer es diferente, en
algunos casos llega mucho antes.
Osteoporosis
Afección en la que los huesos se debilitan y se vuelven
frágiles. El cuerpo absorbe y reemplaza constantemente el
tejido óseo. La osteoporosis no permite que el tejido óseo nuevo que se creó
sea suficiente para reemplazar al que se eliminó.
Muchas personas no presentan síntomas hasta que
sufren una fractura ósea.
El tratamiento incluye medicamentos, una dieta
saludable y hacer ejercicios con peso para evitar la pérdida de tejido óseo o
fortalecer los huesos débiles.
Puede
durar años o toda la vida.
La osteoporosis como factor de riesgo en la menopausia
Cuando
se disminuye el nivel hormonal, los huesos tienden a perder densidad. La
reducción de la actividad estrogénica se relaciona directamente con la
aceleración de la pérdida de masa ósea, y el decrecimiento de los niveles de
progesterona y testosterona también juegan su papel. Se cree que la pérdida de
masa ósea explica la prevalecía de fracturas de cadera y de vertebras, y la
postura encorvada que adoptan muchas mujeres de edad. Todas las mujeres
deberían saber que la dieta y el ejercicio- especialmente en los primeros años
adultos- son claves para prevenir la osteoporosis, una enfermedad tan
debilitante.
Prevención nutricional del factor de riesgo de osteoporosis
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El calcio aportado por la dieta es fundamental
para conseguir una correcta mineralización del hueso y mantener su cantidad y
calidad; sin embargo, el calcio tiene múltiples funciones biológicas celulares
muy importantes para el correcto funcionamiento del organismo, por lo que debe
mantenerse siempre dentro de un rango de concentración mínima en el medio
extracelular. Para que la insuficiencia dietética de calcio no deteriore las
funciones biológicas celulares, se ponen en marcha mecanismos de movilización
de calcio desde los depósitos óseos para mantener normales los niveles
extracelulares, a costa de la cantidad o densidad de masa ósea y de la
estructura o calidad del hueso. Por ello se recomienda el aumento del consumo
de calcio a través de la alimentación o si es necesario con suplementos, hasta
alcanzar en total un aporte de 1.000-1.200 mg diarios.
La vitamina
D es fundamental para la absorción y el metabolismo del calcio; su
deficiencia es un factor decisivo para el desarrollo de la osteoporosis. Si la absorción
intestinal de calcio está disminuida, se origina un hueso más frágil y más
susceptible a las fracturas, incluso con traumatismos “de bajo impacto”. La
vitamina D no sólo participa en la homeóstasis del calcio, también influye en
el tono y en la contracción muscular. El déficit de vitamina D produce
debilidad muscular que aumenta la predisposición a las caídas, elevando aún más
el riesgo de fracturas.
La Dieta
Mediterránea se
define como el patrón dietético encontrado en Grecia, Sur de Italia, España y
otras regiones productoras de olivos situadas a orillas del mar Mediterráneo a
principios de los años 60. Se caracteriza por un uso abundante de aceite de
oliva como principal grasa, un consumo elevado de alimentos de origen vegetal
(frutas, hortalizas, legumbres, frutos secos, semillas y cereales integrales),
consumo moderado pero frecuente y repartido a lo largo de la semana de vino
(especialmente tinto) normalmente en las comidas, consumo de pescado y
productos del mar frescos, un consumo moderado-reducido de: productos lácteos
(especialmente yogurt y queso), carnes magras y huevos, y un consumo bajo o
nulo de dulces, bebidas azucaradas, mantequilla, carnes rojas y procesadas. Los
resultados del ensayo PREDIMED (Prevención con Dieta MEDiterránea) concluyeron
que una dieta Mediterránea rica en aceite de oliva virgen y frutos secos
disminuía el riesgo de desarrollar un evento cardiovascular (infarto, ictus o
muerte cardiovascular) en un 30%.
Problemas
cardiovasculares
La enfermedad cardiovascular
es un término amplio para problemas con el corazón y los vasos sanguíneos.
Estos problemas a menudo se deben a la aterosclerosis. Esta afección
ocurre cuando la grasa y el colesterol se acumulan en
las paredes del vaso sanguíneo (arteria). Esta acumulación se llama placa. Con
el tiempo, la placa puede estrechar los vasos sanguíneos y causar problemas en
todo el cuerpo. Si una arteria resulta obstruida, esto puede llevar a que se
presente un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.
En conclusión, la THM podría asociarse a aumento
del riesgo cardiovascular en mujeres que la inician después de los 60 años, y
podría ser neutra o protectora en las mujeres más jóvenes.
Problemas
cardiovasculares como factor de riesgo en la menopausia
La enfermedad cardiovascular es la principal
causa de muerte en mujeres mayores de 50 años. Previo la menopausia, el riesgo
cardiovascular (RCV) es muy inferior a la de los hombres; después de ella, el
riesgo aumenta aparentemente relacionado a la deficiencia estrogénica que se
asocia a mayor prevalencia múltiples factores de RCV (diabetes mellitus,
dislipidemia, síndrome metabólico, cambios desfavorables en el peso y
distribución de grasa corporal, sensibilidad insulínica y tono simpático, entre
otros). De hecho, el National Cholesterol Education Program (NCEP)
reconoció a la postmenopausia como un factor de RCV.
Prevención
nutricional de factor de riesgo cardiovascular
Actualmente
es bien conocida la influencia de los hábitos alimentarios en factores de
riesgo cardiovascular principales como son la obesidad, la hipertensión
arterial, los lípidos en sangre, la glucemia elevada, o el estrés,
consecuencias de la menopausia. Asumir que un solo nutriente o alimento sea
capaz de producir grandes efectos sobre el riesgo de enfermedad es poco
realista. En cambio, modificaciones en múltiples aspectos del patrón
alimentario sí que pueden determinar el riesgo de desarrollo de una enfermedad.
La evidencia científica ha demostrado que los patrones alimentarios
cardiosaludables comparten unas características comunes: un mayor consumo de
alimentos mínimamente procesados como frutas, hortalizas, legumbres, cereales
integrales y pescado, y un menor consumo de carnes rojas y procesadas, cereales
refinados, almidones y azúcares añadidos. Este tipo de dietas son ricas en
fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes, compuestos fenólicos, grasas
insaturadas, pero mantienen baja carga glucémica, contienen poca sal y pocos
ácidos saturados y grasas “trans”.
Los dos patrones dietéticos más estudiados
como paradigma en la prevención de enfermedades cardiovasculares son la dieta
DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) caracterizada por un consumo
elevado de frutas, hortalizas y productos lácteos bajos en grasas. Incluye
cereales integrales, carnes de ave, pescado y frutos secos. El consumo de carne
roja, grasas saturadas, dulces y refrescos azucarados debe ser bajo en el
patrón DASH2. La dieta DASH se ha asociado, sobre todo, con reducciones en la
presión arterial, y presenta mejores resultados si se combina con una reducción
de la ingesta de sodio.
Errores alimenticios y recomendaciones
En
una entrevista con la Licenciada en nutrición Karen H. nos comparte algunos
errores nutricionales en lo que caen las mujeres. Menciona que es muy común la incidencia de mujeres que tienen un consumo elevado de
café, chocolates y alimentos ricos en grasas saturadas, los cuales aumentan el
riesgo de múltiples enfermedades, entre otros alimentos. Por lo que sugiere
consumir en cantidades moderadas de chocolate, café, alimentos con preparación
frita, capeada o empanizada y productos enlatados. Ella considera que una buena
alimentación es la solución para los factores de riesgo de la menopausia, los síntomas
y enfermedades. Recomienda aumentar a realizar actividad física de manera
habitual, acudir a revisiones constantes con el médico y que asistan al
nutriólogo para recibir orientación.
Resultados de encuesta
Conclusiones y recomendaciones
La menopausia da lugar a la desaparición del
sangrado menstrual junto a la aparición de un conjunto de modificaciones
fisiológicas que afectan fundamentalmente al sistema cardiovascular y óseo.
Afecta a todas las mujeres como parte del proceso natural de envejecimiento.
Por lo que, de no llevar una buena alimentación el porcentaje de factor de
riesgo de contraer problemas cardiovasculares y de osteoporosis incrementa
considerablemente.
Para
mantener un correcto estado de salud y reducir las complicaciones asociadas a
la menopausia, además de llevar a cabo una dieta adecuada y sana, cuyos
aspectos más destacados se han comentado, se recomienda mantener o incorporar a
la vida diaria una serie de estilos de vida considerados también como
saludables, como el ejercicio y el asistir a consulta con nutriólogos para una
mejor guía nutricional, ellos son los expertos.
Si
bien es cierto que la investigación abarca solo dos factores de riesgo y la manera
de prevenirlos, existe mucha más información para la prevención de síntomas y
otros problemas propios de la menopausia mediante una alimentación correcta. La
mujer puede elevar su calidad de vida aún cuando atraviese por esa difícil
etapa de la vejez, y lo puede lograr a través de orientación nutricional.
La
investigación me brindo la oportunidad de ampliar mis conocimientos. Afronte
dificultades puesto que tuve que aprender a manejar las herramientas de
internet y un límite de tiempo. Organizarme no fue sencillo, pero con la ayuda
de un buen programa de actividades logré completar mi investigación. Este tema
abre a otros muy interesantes así que aún queda muchos por saber e investigar.
He finalizado mi investigación y alcance mis objetivos. Espero que les resulte
útil la información y compartan esto para una difusión de conocimientos sobre
el tema.
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Anexos
Investigación en pdf
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martes, 5 de junio de 2018
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